jueves, mayo 05, 2005

Millenium People


-- Una agencia de viajes. -Se volvió para mirarme con la barbilla levantada-. Resulta que estamos en contra de la idea de viajar.
-- ¿Por qué?
-- El turismo es el gran soporífero. Un enorme timo, que despierta en la gente la peligrosa idea de que hay algo interesante en su vida. Es el juego de las sillas, al revés. Cada vez que para el hilo musical, la gente se levanta y baila alrededor del planeta, y se agregan más sillas al círculo, más puertos deportivos y hoteles Marriott, de manera que todo el mundo cree que está ganando.
-- Pero ¿es otra estafa?
-- Una estafa total. Hoy el turista no va a ninguna parte. -Allí, en la destartalada sala, apasionada, hablaba con la seguridad y la confianza de un conferenciante a quien nunca interrumpía el público-. Todas las mejoras en la existencia conducen a los mismos aeropuertos y a los mismos hoteles turísticos, y a la misma estupidez de piña colada. Los turistas sonríen al verse el bronceado y los dientes brillates y creen que son felices. Pero el bronceado oculta lo que son en realidad: esclavos del salario, con la cabeza llena de basura norteamericana. El viaje es la última fantasía que nos dejó el siglo XX, la ilusión de que ir a algún sitio nos ayuda a reinventarnos.
-- J. G. Ballard. Milenio Negro (Millenium People), pág. 57.